La historia del mundo está llena de guerras atroces, brutalidad y crueldad, emprendidas por grupos de personas hacía otros, como un “acto de fe”. No es necesario que proporcionemos ejemplos; en las noticias vemos historias así con bastante frecuencia. La amarga ironía es que los verdaderos profetas de las diversas religiones en el mundo llaman a sus seguidores a vivir juntos en comunidad; para apoyarse mutuamente, amar y no odiar. No es sorprendente que cada vez más personas se estén alejando de la fe por completo.

Se preguntarán, ¿por qué estamos hablando de fe en AFS? Porque alrededor del mundo, la fe es un aspecto integral de la cultura, en muchísimos aspectos. Porque los asuntos religiosos, con bastante frecuencia, son divisivos y difíciles. Porque nuestros esfuerzos en la comprensión intercultural pueden informar y ser informados por el diálogo interreligioso.

El diálogo interreligioso, es idealmente un intercambio abierto y respetuoso de puntos de vista entre individuos y grupos con diferentes antecedentes religiosos y herencias culturales, basado en la comprensión y el respeto mutuo. Este tipo de dialogo nos ayuda a abordar y asumir la vida en un mundo diverso y multicultural, incluso si no siempre comprendemos las diferencias que encontramos. Siempre y cuando se realice con respeto mutuo, el dialogo interreligioso nos mueve hacia cumplir una responsabilidad compartida para el mundo que nos rodea.     

Esto es precisamente para lo cual nos prepara la educación en ciudadanía global, y es allí donde el aprendizaje intercultural juega un papel importante. Los valores, aprendizajes y habilidades centrados en aprendizaje intercultural, están basados en respetar: los derechos humanos, la justicia social, la diversidad, la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental – además estas habilidades empoderan ciudadanos globales activos.  

Son muchos los valores compartidos entre el aprendizaje intercultural, la educación para la ciudadanía global y el diálogo interreligioso. Los tres promueven paz, compasión y respeto. Nos motivan a aprender más sobre nuestra propia identidad cultural, como también a conocer la identidad y cultura de otros. Este conocimiento ayuda a comprender mejor las similitudes y apreciar las diferencias y la diversidad de la humanidad.

Hoy en día aprender sobre otras creencias religiosas y distintas prácticas de fe, es un aspecto importante para la comprensión intercultural.  A pesar que a menudo pensamos del “diálogo interreligioso” en términos de reuniones oficiales y formales entre líderes o expertos, nos podemos encontrar con oportunidades para discutir la fe a diario. Y este tipo de conversaciones informales (entre participantes de AFS y familias anfitrionas, en colegios o entre vecinos) pueden llevar a la comprensión y el compañerismo, en lugar de la desconfianza y las barreras.

Comprender las teorías y conceptos interculturales, proporciona los conocimientos y la sensibilidad necesarios para llegar a las personas de manera efectiva más allá de las divisiones. Aquí nombramos algunas sugerencias sobre cómo convertir los encuentros interculturales e interreligiosos en oportunidades de aprendizaje:

Escucha Activa

Una de las habilidades interculturales que más se pasa por alto, y de las más básicas, es  escuchar para comprender, en vez de escuchar para responder.  La escucha activa nos ayuda a enfocarnos en lo que se está comunicando – formular preguntas para clarificar y confirmar lo que se dijo. También incluye compartir retroalimentaciones y comentarios para establecer un entendimiento mutuo.

 

Suspender el juicio

Para muchas personas, su fe o su decisión de no seguir una fe, es una parte integral de quienes son como personas. Por lo tanto, cuando hacemos suposiciones y  conclusiones sobre otras personas basándose en sus creencias religiosas o prácticas de fe, la reacción puede ser bastante fuerte, lo cual lleva a conflictos. Incluso las personas que son competentes interculturalmente, también pueden perder su perspectiva cuando se sienten juzgados en alguno de sus valores fundamentales, como lo es la religión. Es por esto que al discutir sobre este tipo de cuestiones, sin ofender a otros, requiere de tener la mente abierta y usar habilidades de comunicación efectiva, como lo es la escucha activa.

 

Aprender haciendo + reflexionando

AFS y otras organizaciones líderes en aprendizaje intercultural, con frecuencia enfatizan en el poder de “aprender haciendo” (aprendizaje a través de la experiencia). De hecho, las experiencias de AFS están diseñadas para motivar a los participantes de los programas, voluntarios, familias anfitrionas y staff a provar cosas nuevas y considerar nuevas perspectivas, como una manera de conectarse con otros. Sin emabrgo, a veces estas “experiencias” causan conflictos internos o incomodidad.

Por ejemplo, atender y participar en ceremonias o celebraciones de diferentes relegiones, puede hacerte sentir que estas reununciando a tu propia fe. Es por esto que el enfoque de “aprender haciendo” requiere pensar en que las nuevas experiencias son caminos para generar una comprensión más profunda de otras personas. Pero no es suficiente solo con tener una experiencia de fe distinta a la propia. Encontrar un lugar seguro para (1) reflexionar sobre cómo te hizo sentir la experiencia; (2) comprar diferencias y similitudes, y (3) discutir y analizar los valores que pueden ser la base de dicha fe religiosa, puede ayudarte a procesar la nueva experiencia y, ojalá, ampliar tu perspectiva. Es por esto, que “aprender haciendo + reflexionando” puede generar conexiones más significativas con personas de diferentes religiones y desarrollar relaciones honestas y abiertas que ayuden a los individuos a adaptarse con más facilidad a nuevos entornos.

También puede mejorarse la manera en la que piensas sobre tu religión y  te involucras en esta. Solo por este instante piensa en cómo experimentar una nueva religión, puede ser como aprender a cocinar diferentes platos étnicos. Cuando un estudiante de AFS de Finlandia, hospedado en Japón, aprende cómo cocinar platos japoneses al mismo tiempo que aprende cosas interesantes sobre costumbres y sabores japoneses. Igualmente importante, el estudiante también puede considerar cómo estas costumbres y sabores pueden llevar nuevas dimensaiones a la hora de comer en Finlandia. Aprender a cocinar y comprender el rol de la cocina en otra cultura, no minimiza la sensación que tienen los estudiantes de intercambio sobre su propia cultura. Lo mismo ocurre con la religión. Un estudiante Musulmán que visita una iglesia Cristiana, puede obtener una comprensión más profunda del cristianismo y de cómo la cultura de la comunidad circundante ha sido moldeada por esta religión. Adicionalmente, el estudiante puede desarrollar una apreciación más profunda de su fe y de cómo esta ha moldeado su propia vida.   

AFS se compromete a crear conciencia sobre el importante rol que desempeñan las conexiones humanas interculturales en la solución de asuntos globales, incluyendo el desentendido aspecto de mantener relaciones positivas interreligiosas. Alentamos a las escuelas, organizaciones y comunidades religiosas e interculturales a trabajar juntos para encontrar formas innovadoras y prácticas que fomenten conexiones personales positivas entre religiones.